Cuando pensé en empezar un Blog una de las cosas que más me echaban para atrás era el miedo a no ser capaz de lograr una imagen decente que representara lo que yo quería expresar. Es decir, que la imagen del blog fuera una cutrez.
Pensé inmediatamente en una vista desde la cabina de un avión, y encontré una foto estupenda de una vista desde la ventana de un avión saliendo de una tormenta... era la foto perfecta. Sin embargo pesaba demasiado para subirla a la aplicación, así que me tuve que conformar con la foto que tengo ahora, que está tomada desde un A320 de Vueling, y que es una plantilla de Blogger.
Además de esta foto de fondo, era también muy importante la foto de presentación. Creo que este dibujo blanco que véis en la parte superior izquierda del blog es perfecta, y cada vez estoy más orgulloso de haberla elegido. Es una maravilla porque expresa perfectamente el sentido del blog.
Solo hay que ver el gorro de este business traveller para darse cuenta de que es un experto viajero, un currito a la viaje usanza. Lleva un portafolios en la mano derecha (y dentro su inseparable ordenador portátil) y un portatrajes en la izquierda para que no se arrugue la camisa de la reunión de mañana, y poder tener un traje de respuesto.
El pobre hombre se va lejos porque se dispone a embarcar en un mítico 747 (como el de mi primer post), que es un avión para irse muy, muy lejos. No podían faltar los míticos sillones de aeropuerto en los que uno se recuesta cuando EasyJet le hace el lío en la última rotación de la ruta Lisboa-Madrid.
Pero lo mejor de todo, y lo más significativo es que está solo. Seguro que algún día me lo encuentro en un pitch 31. Espero no molestarle.

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